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Cuando un niño o un adulto sufre una caída o un accidente en el que se pierde un diente o parte de él, es importante mantener la calma, recuperar la pieza que se haya desprendido y acudir al dentista tan rápido como se pueda. Cuánto menos tiempo pase, más posibilidades tendremos de recuperar el diente. Para que vuelva a ser reimplantado en su sitio con éxito debemos tener en cuenta una serie de precauciones:

1.No debemos sujetar el diente desde la raíz sino del extremo contrario, desde la parte con la que se mastica.

2. No lavar el diente con agua ni tratar de quitar la suciedad adherida en la caída o limpiarlo. Debemos llevarlo tal cual lo hayamos recogido en caso contrario podríamos destruir las células que permitirán su recuperación.

3.Aunque resulte curioso, el diente debemos transportarlo dentro de su cavidad. Dentro de la boca, al nivel del resto de dientes, sujetándolo con la mandíbula.También se recomienda transportarlo entre el labio y la encía inferiores o bajo la lengua, siempre cuidando de no tragarlo por accidente.

4.Si no se puede colocar el diente en su cavidad o si se trata de niños pequeños, debemos colocarlo en un recipiente y cubrirlo con una pequeña cantidad de leche, a ser posible desnatada, o saliva.

5.Mientras rescatamos el diente, debemos lavar suavemente la herida con agua tibia y colocar una compresa fría para el dolor en la boca y las encías. También podemos usar una gasa y presionar para controlar el sangrado.

6.Es importante controlar que no se produzcan infecciones en la zona en los días posteriores al accidente. Esto lo sabremos por la aparición de fiebre, cambio de color o textura en la zona, inflamación o dolor.

Si hemos seguido estos pasos tal y como se indica, nuestro dentista de confianza hará el resto:

En el caso de los niños que son quienes sufren más a menudo accidentes con pérdida de piezas dentales, el procedimiento a seguir es, en primer lugar, una radiografía de la boca para comprobar el estado del nervio o pulpa dental y para descartar posibles fracturas en la raíz del diente. Dependiendo del tipo de fractura se aplica una técnica u otra:

  • Rotura de esmalte. Si es muy leve se pule el diente para que no moleste el borde cortante. Pero si la rotura es mayor, se reconstruye con composite.
  • Rotura en la dentina. Si el traumatismo afecta a la dentina (es la capa que está bajo el esmalte), se protegerá el diente con una resina para evitar que haya sensibilidad y, tras un tiempo, reconstruirlo.
  • Traumatismo en el nervio. La técnica depende del tamaño de la lesión, del tiempo que ha pasado desde la misma y de si el trozo de diente que se le ha quedado dentro de la encía se ennegrece. Se puede realizar una pulpotomía (en la que se quita parte del nervio), una pulpectomía (donde se extirpa la totalidad del mismo) o incluso una extracción.

En el caso de los adultos, el tratamiento dependerá también de la gravedad de la lesión pero puede solucionarse con una carilla en los casos leves o con una endodoncia y una corona, o incluso un implante dental, en los casos más graves. Debemos recordar que los dientes permanentes son piezas diseñadas para durar toda la vida. Debemos cuidarlos y mantenerlos protegidos en situaciones peligrosas como los deportes de contacto, cuando comamos alimentos que contengan partes duras como olivas o turrones y caramelos, o al conducir, debemos usar siempre el cinturón de seguridad.

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